Posteado por: analisisgrafico | junio 20, 2006

la pirámide de la marca Carlos Naranjo Sierra de …

la pirámide de la marca

Carlos Naranjo Sierra de foro alfa:
‘Cualquier idiota puede hacer una oferta, pero hace falta ingenio y perseverancia para crear una marca’, decía David Ogilvy, uno de los grandes precursores de la publicidad moderna, y tenía razón. Si por el número de ofertas que se hacen se pudiera medir el éxito de una empresa, no cabe duda de que la mayoría de empresas serían exitosas, pero la realidad es otra. Sólo unas pocas empresas son exitosas y este éxito se debe más al trabajo de comunicación estratégica con sus clientes que a las ofertas en sí mismas.

Recientemente he venido trabajando en el desarrollo de una teoría que explique el éxito de una marca en relación con el funcionamiento mental del ser humano. Es decir, que permita establecer los pasos que debe seguir una empresa para crear una marca, teniendo como premisa fundamental: que el espacio que ésta debe ganar está en la mente del cliente y no en la realidad.

A partir de mi trabajo publicitario, especialmente con pequeñas y medianas empresas, y del estudio de la psicología que he adelantado en los últimos años, he logrado identificar tres instancias por las cuales debe pasar un nombre para convertirse en un concepto mental, es decir, en marca; como quien escala una pirámide de la base a la cima. Estas instancias no son necesariamente sucesivas y en algunas ocasiones es posible encontrar marcas que se hallan en medio de dos estados, pero nunca marcas que no estén en alguno de los tres estados, pues por definición, una marca debe ser, como mínimo, identificada por sus posibles consumidores para poder considerarse como tal. Los tres niveles de la pirámide son:

nivel 1: ser conocido
Esta instancia se basa únicamente en que el cliente sepa de la existencia de la marca. Aún no logra reconocer su diferencia pero la identifica. Tal vez esto explique por qué algunas campañas publicitarias funcionan por el mero hecho de “salir al aire”, a pesar de no tener un concepto claro, pues el cliente se familiariza con el nombre y disminuye el riesgo percibido.

nivel 2: ser diferenciado
En este paso la marca ha encontrado un atributo que le permite salirse del montón, que la saca del mar indiferenciado de marcas y rompe el ritmo constante de la monotonía. El consumidor ya logra establecerla claramente en la mente pues conoce sus beneficios particulares.

nivel 3: ser único
Este estado, aunque es privilegio de unos pocos, es el estado ideal de la marca. Consiste en que sus características son tan particulares que logra crear un vínculo único con el consumidor. Éste le atribuye beneficios y características tan particulares que no encuentra con quién compararla. Un buen ejemplo de esto es el VW escarabajo: su diseño, su concepto y sus características son tan particulares que ningún otro auto se le parece. Es único y con una buena estrategia de marca se hace incomparable e inimitable.

Tanto para las grandes empresas como para las PyMEs, labrarse un nombre, una marca, es un asunto fundamental para la supervivencia del negocio en el largo plazo. En un mundo cambiante, donde el acceso a la tecnología y la información es cada vez mayor, la construcción de una marca no puede basarse en el producto o el servicio como tal, sino en el significado que ésta adquiera para los clientes. No ser consciente de eso es arriesgarse a quedar condenado a los infortunios del anonimato.”

vía: foro alfa

Ok. Considero que los 3 puntos centrales que ofrece en su artículo se encuentran en un nivel fundamental para la construcción de marca y en un sentido primario. Creo que cuando una marca sale al mercado lo primero que hacen los consumidores es un proceso cognitivo. Es decir, el primer contacto es en relación a esto único que logra atraer la “atención” -por llamarlo de una manera-, para después darse una diferenciación de otras; todo esto siendo parte de el proceso que llamamos “conocer

El trabajo realmente denso -no dudo que lo desconozca ;)- de la marca está en posicionarse en la mente de los consumidores mediante estrategias prácticas pero principalmente emocionales (recordando que una marca es el conjunto de interpretaciones positivas o negativas materiales e ideales dadas a determinado servicio o producto y está compuesta no solo de su identidad corporativa o visual, sino de una serie de atributos subjetivos de los que ya antes hablé) que refuercen el concepto rector de ella. Después de conocer una marca gracias a el punto único y diferenciador, la marca debe transmitir conceptos, emociones, sentimiento (de prefrencia, pocos) al consumidor.Todo es válido, humor, locura, libertad, optimismo, seguridad, calidez, etc. Es por eso que cuando pensamos en McDonalds pensamos -algunos- en felicidad, en el caso de CocaCola, en optimismo y bla bla bla.

Me parece un buen artículo, sólo estoy en desacuerdo con el título ya que a mi entender, la pirámide de la marca sólo contiene su estructura fundamental. Sería agradable leer de su parte una continuación enfocada a estos procesos mentales de selección y permanencia de marca.


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: